El vallenato pierde protagonismo en las fiestas mas importante de Colombia

 

Escrito por: @KaryLechugaC

En estos últimos días me ha dado vueltas en la cabeza una situación, que por lo que he hablado con varias personas no me pasa solo a mí y quise extender la preocupación a las redes donde se qué habrán muchas personas con la misma eventualidad. Sucede que veo con total decepción la situación del vallenato en los carnavales de Barranquilla; fiesta que se extiende en los pueblos del Atlántico y algunas poblaciones del Magdalena. El terreno que se ha perdido es gigantesco; analizo y trato de hallar en ¿Cuál o cuáles serán los motivos de que esto esté pasando? Porque es lamentable que estemos frente a un folclor vallenato desierto y desplazado por otros géneros en la mayoría de los eventos, incluso en el festival de orquestas, pero es agua de otro costal y que nadie haga nada o por lo menos no se vea.

Pienso en mi mundo que pueden ser efectos de las exclusividades, los egos de los artistas, la música que se está haciendo y la que se ha dejado de hacer en el caso de las canciones al carnaval y a Barranquilla; pero para los que disfrutamos del folclor en esta zona del país y esperábamos ansiosamente esta fecha para degustar nuestro oído con lo nuevo, lo viejo, lo que salía y lo que estaba por salir en esos días, este año tenemos el sinsabor de no saber para donde coger. Los artistas centrales de los eventos ya no son, ni los que hacen música de carnaval, que esto también es preocupante para los que hacen y viven de este género musical y mucho menos los vallenatos como solía ser en otros tiempos.

Y si a eventos dedicados exclusivamente o el 80% a nuestro género se trata, estamos peor porque absolutamente todos desaparecieron. Los bailes tradicionales y cargados de mucho vallenato como el de Nueva granada, uno de los mejores; el de Santa Marta, el del Club Caldas de Sabanalarga, El Chimborazo en Baranoa y Santo Tomás, hoy de ellos solo quedan los recuerdos y los vídeos donde los artistas se tropezaban unos con otros, compartían tarimas, se esmeraban por emocionar al público mucho mas, que la agrupación que se había bajado: donde también se aprovechaba para mostrarnos un fragmento de adelanto de lo que iban a grabar en el año que arrancaba o para estrenar lo que habían lanzado, todo esto quedó en la memoria de los que alcanzamos a disfrutar algo de eso.

Pero, me sigo preguntando ¿Qué pasó? ¿Sera qué el público se canso de que Oñate y Poncho todos los años nos cantaran el mismo repertorio? ¿Se acabaría la chispa de los artistas y la ambición de mostrar lo mejor de ellos y ahora solo quieren llegar, cantar y que les paguen? ¿Será que a los empresarios les faltó innovación y el público fue cautivado por los grandes conciertos, con grandes puestas en escena y artistas internacionales que solo se ven una vez al año? ¿Será que los empresarios abusaron de los costos y el público dejo de ir? O en su defecto los artistas también abusaron de ellos ¿Y también conllevó a esta situación? Esto último no creo los eventos que menciono antes llenan, gustan y son a altos costos y el público paga por ellos. ¿Será que el haber dejado de cantarle a Barraquilla y su carnaval desencanto a un público acostumbrado a ese elogió musical de parte del Valle del cacique de Upar y de paso influyo a perder el interés por nuestros grupos? Aunque los otros géneros tampoco lo hacen y son un éxito rotundo en la tierra del Carnaval.


Los que me acompañan en este trance pueden ayudarme a resolver estas inquietudes. Porque de repente lo único que tengo claro es que el atractivo por el vallenato se ha perdido, en la tierra de la troja, del reggaetón y la champeta; sitio de vallenato no tiene, eventos en la época de su máxima fiesta tampoco, éxito vallenato en el carnaval mucho menos y del festival de orquestas mejor ni hablar. Así los artistas tengan alardeen de la cantidad de toques que tienen, todos quedaron como están en su realidad, dispersos. Lo máximo que podemos encontrar son dos artistas por evento y el bolsillo promedio no es lo suficientemente elástico para ir a 3 y 4 eventos para verlos a todos como normalmente estábamos acostumbrados.

Quizás ellos no vean la magnitud de la calamidad y todo este bien, pero en realidad lo que yo veo bien son sus bolsillos y el ego que últimamente los acompaña.
Finalmente mi aporte a la solución de toda esta ahogo es que se vuelva a grabar música de carnaval, que se vuelva a unir el folclor en general, músicos, empresarios y públicos para sacarlo adelante y volver a ser los protagonistas de siempre; que se graben dúos musicales entre artistas para fin de año y carnaval, se promocionen desde el mes de septiembre los mismo, se funcione el vallenato con el porro y la cumbia, música folclórica y autóctona de estas fiestas; y que es lo que personalmente siempre he dicho, -que con lo único que pega el vallenato es con esos dos- Aun no sé a quién se le ocurrió «la magnífica idea» de fusionarlo con reggaetón y champeta; también que se fortalezcan las relaciones, las invitaciones de unos con otros en las tarimas que se han perdido y eso hace parte de las vivencias de la música vallenata, hay muchas evidencias de los grandes (Poncho, Diomedes, Oñate, Villazón, entre otros) compartiendo entre sí tarimas y brindándonos grandes espectáculos, porque esto en los nuevos representantes es muy escaso, sigo insistiendo en la cuestión del ego.

Recuerden que no todo es la plata y que si quieren preservarla para seguir dándose lujos en el exterior y comprando las últimas tendencias de la moda tienen que oxigenar un folclor necesitado de ello. Hay que tener más sentido de pertenencia y no solo hablarlo, si no PONERLO EN PRACTICA.

Entiendan como artistas, que es decepcionante como amantes del vallenato que somos llegar a esta fecha y no saber para donde se va a coger durante los cuatro días de la fiesta más importante de Colombia para apreciar la riqueza musical de la música de la caja, la guacharaca y el acordeón; cuando antes a esta fecha el itinerario y la boletería ya estaba lista. En nuestras mentes quedaran esos días en los que llegábamos a los eventos tipo 2 o 3 de la tarde, se abría el festín con artistas nuevos, que se querían mostrar y el goce en pleno se extendía hasta las 6 de la mañana del día siguiente a medida que los artistas grandes y los que se abrían camino iban pasando por la tarima que el empresario había dispuesto para que se lucieran. No es posible que después que se llenaban grandes eventos con puro vallenato, hoy día toque conformarse con toques en discotecas, donde muchas veces no hay lleno total debido a la abundante demanda de eventos en esta fecha.
Mientras toca ahorrar y esperar el Tsunami o los demás eventos, en el festival vallenato, para volver a ver a la mayoría de los artistas desfilando con lo mejor de sus repertorios, ojalá que se pierda la costumbre de cantar corriendo por el tiempo que se les dispone, es la única opción para volver a disfrutar de algo medianamente parecido. Disculpen de antemano tantas inconformidades y si algo de lo que acá está escrito no es de su agrado, esta es una forma personal de ver las cosas y quedo abierta a las opiniones de todos. Otras opiniones en las imágenes y en los vídeos algo de lo que se vivía en esos tiempos.

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