Las cuatro personas que se sometieron a pruebas de ADN para saber si son hijos de Diomedes Díaz

 

Se trata de Elder Dayan Rodríguez Bredes, de 27 años; María Alexandra Niño Baza, de 40; Cristian Rafael Bolaños Moscote, de 28; y Sielva María Salcedo Bohórquez, de 23, quienes en busca de cumplir su propósito arribaron la mañana de este viernes al Instituto de Medicina Legal de Valledupar a practicarse una prueba de ADN.

Ese fue el camino que tomaron para determinar legalmente si son hijos del Cacique de la Junta y así avanzar en el proceso de sucesión de la herencia que dejó el más grande de la música vallenata.

«Estamos practicándonos una prueba de ADN en un proceso que se está adelantando para entrar a la sucesión de la herencia de mi papá. Llegamos ahora porque antes, por las ocupaciones de mi padre, nunca pudimos hacerlo posible, registrarnos, darnos el apellido, y lastimosamente después de su muerte es que podemos hacernos esta prueba», indicó Elder Dayan Rodríguez Bredes, quien también es cantante de música vallenata.

Los cuatro reclamantes aseguraron que pese a compartir con Diomedes Díaz Maestre, éste nunca pudo registrarlos por falta de tiempo. «Yo vivía con él, me crié cerca, con mis tíos y mi abuela. Sin embargo, nunca pudo registrarme», indicó María Alexandra Niño.


Acompañados de sus madres arribaron a Medicina Legal. Ahora deben esperar un tiempo perentorio para conocer el resultado. Según el abogado Álvaro Morón, apoderado en el proceso de sucesión de 12 hijos de Diomedes ya reconocidos, los cuatro reclamantes hacen parte de la lista de cinco que esperan por el apellido de El Cacique de La Junta.

Aunque muchos creen que los herederos de Diomedes Díaz recibirán una fortuna, otra cosa es lo que dice el abogado Álvaro Morón. «De acuerdo a un escrutinio material el cantante no dejó nada y si bien es cierto tuvo unos bienes, en la actualidad aparecen a nombre de otras personas», manifestó.

En total, Diomedes Díaz reconoció 18 hijos. Aunque se habla de más de 30, sólo las pruebas de ADN determinarán su real parentesco.

Vanguardia

Comentarios