Por Primera Vez, Silvestre Habla De Su Vida En Estados Unidos Y Cuenta Por Qué Se Fue Del País.

 

Silvestre Dangond, Tras El Sueño Americano

¿Cuánto tiempo lleva viviendo en Miami y por qué se radicó allá?

Cerca de ocho meses. Decidí vivir en Miami por muchas razones: primero, aquí no sufrimos mucho con el inglés, y segundo, quiero buscar nuevos horizontes, ganarme un espacio en Estados Unidos, con los hermanos latinos amantes del vallenato.

Artistas como Selena cumplieron el sueño americano; ¿cómo va esa conquista?

Busco lo mejor para mi carrera y el vallenato. Si se cumple el sueño americano, ¡bienvenido sea! Estamos trabajando en la internacionalización; he conocido a muchas personas del medio y estamos en un proceso a largo plazo.
¿Personas como quiénes?

Como el reconocido productor y pianista Sergio George, quien ha trabajado con Marc Anthony y Jennifer Lopez, entre otros.

¿Y cómo le ha ido con su vida?

Bien, aunque la adaptación es difícil. Acá me ha tocado hacer muchas cosas que en Colombia uno deja de lado porque tiene ayuda. Me he vuelto más hogareño y me gusta. Comparto más con mi familia y eso me permite enseñarles a mis hijos cómo llevar la vida y a tener autonomía.

¿Cómo es un día suyo?

¡Normal! Me levanto a llevar a mis hijos al colegio y compartimos en los parques cuando se puede.
¿Qué dicen su esposa y sus hijos de haberse ido?

Felices. ¡Esto nos ha unido mucho! Ellos me apoyan en todo y nos gozamos el estar juntos.
¿Qué ventajas y desventajas tiene estar allá?


Acá estoy más organizado, me he reencontrado conmigo mismo y es fundamental poder compartir más con mi familia, cosa que me da gran tranquilidad. Entre las desventajas está lo difícil que es encontrar una niñera, un médico, etc. Esto es muy complejo y a uno le toca hacer las cosas.

¿Encontró la tranquilidad que en Valledupar no podía tener?

Cuando se es artista hay poca privacidad, y como artista, uno es de sus seguidores. Aquí a veces me encuentro con colombianos y gente de otros países que me reconocen y charlo con ellos. Sin embargo, en Miami tengo paz al lado de mi esposa y mis hijos.
¿Qué extraña de Colombia?

¡Huy! A Urumita, mi Valledupar, la comida y mi país; pero aparte de todo es un esfuerzo que hago para salir adelante por mi familia, mi carrera y el vallenato. Lo bueno de todo es que allá me tienen los fines de semana cantándole a mi gente.
¿Y el idioma?

Acá hay mucho latino y uno se acomoda a la ciudad gracias a eso.
¿Qué pasa cuando se entrevista con los periodistas de EE. UU.?

Por fortuna me han tocado periodistas de habla hispana y me ha ido bien. El día que me llegue un gringo me quedaré mudo o le hablaré inglés urumitero, que es el que yo sé.
¿Le suena hacer vallenato en inglés?

El día que logre aprender el idioma quizás podría grabar algo. Me gustan los retos.
¿Cómo trabajan con Rolando Ochoa y el conjunto si usted vive allá y ellos acá?
El trabajo es el mismo, solo que yo estoy acá. No me afano por tocar todos los días; siempre le digo a mi mánager, Carlos Bloom, que venda fechas de jueves a sábados.

¿Qué proyectos tiene en mente?
Venimos de un receso porque estamos en la preproducción del CD La novena batalla, y el lanzamiento será en el Parque de la Leyenda Vallenata el 14 de junio.

Por: Cristina Estupiñán Ch
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