Una década sin Kaleth Morales

 

Miguel Morales, exintegrante de Los Diablitos y papá del fallecido cantante, habla del legado musical de su hijo y de su nueva producción, que estará en el mercado en septiembre.

Kaleth fue el primer hijo en su matrimonio con Nevis Troya. ¿Qué recuerda del día de su nacimiento?
Yo llegaba de cocinar en un hotel y el niño había nacido. Kaleth estaba en la cama con mi esposa y dije: «no puede ser, es un pelao muy grande y gordo para haber recién nacido». Quedé sorprendido. Siempre me reflejé en él, me dio su apoyo incondicional, me celaba más que la mamá.

Usted ha anunciado varias veces que publicará un libro sobre la vida de su hijo. ¿En qué va ese proyecto?
Es un libro que llevo avanzado. Simplemente no ha habido acuerdos con las mamás de los hijos de Kaleth (Katrinalieth y Samuel Miguel), para que me den sus permisos para publicarlo.

Siempre quiso que Kaleth fuera médico, carrera que estudió. ¿Por qué no quería la música para su hijo?

Veía tantas cosas en el medio, la droga, las mujeres, el alcohol y las parrandas. Siempre tenía el temor de que fuera a coger mal camino, pero logré darles un buen ejemplo a mis hijos. Yo quería ver a Kaleth vestido de médico.

«Vivo en el limbo» se convirtió en la canción que nacionalizó a Kaleth, pero la grabó a escondidas de usted. ¿Cuándo la escuchó?
Así es. Yo venía de Estados Unidos y aterricé en Cartagena, cogí un taxi hacia la casa donde vivía Kaleth, y de repente sonó: «te veo y me siento como aquel que está muriendo de la dicha… «. El taxista pasó la emisora y volvió a sonar la misma canción, de nuevo cambió la emisora y la misma canción, hasta que pregunté: «¿de quién es ese disco?», el conductor respondió: «es de un hijo del maestro Miguel Morales, creo que se llama Kaleth». Me quedé callado. «Papi, cógela suave, no voy a cantar como tú. Además, esa vaina está pegada por todos lados», fue lo que me respondió Kaleth.

A Kaleth lo llamaron el «Rey de la nueva ola». ¿Cree que este movimiento musical perdió su esencia?
Sus hermanos Kánner y Kéyner (Los K Morales), que acaban de lanzar su nuevo disco, Vencedores, llevan su legado y se asimilan al estilo de Kaleth, pero él fue único en su género, hizo cosas que ni yo en 30 años las he podido hacer. «Papi, yo no me puedo parecer a ti, ni quiero actuar en tarima como tú», me decía. A raíz de Kaleth han surgido otros cantantes, como Silvestre Dangond y Peter Manjarrés, y hay muchos grupos que siguen con esta escuela. El folclor hay que mantenerlo de cualquier forma.

¿Cuál es «la nota más linda» de Kaleth?


La hora de la verdad. De hecho, yo no me he aprendido ninguna canción de él, pero estoy prestándoles mucha atención a esas melodías, porque quiero grabar diez canciones de Kaleth, pero con el estilo de su papá. El disco se va a llamar Miguel Morales le canta a Kaleth. Espero empezar a trabajar en eso en marzo y lanzarlo el 24 de agosto de 2016.

¿Cuántas canciones alcanzó a componer su hijo?

Alrededor de doce. Dejó algunas sin terminar y Kánner las está recuperando para ver qué les puede añadir.

¿Cómo se recordará a Kaleth este 24 de agosto?

En Valledupar se hará la Caminata Kalethista, donde van a participar Los K Morales. Va a venir gente de Bucaramanga, Bogotá, Cartagena, Santa Marta y Barranquilla. Va a ser algo apoteósico, porque el kalethismo sigue vivo. Kaleth fue una estrella fugaz.

¿En qué producción está trabajando ahora?

En un disco muy romántico que se va a llamar ‘Miguel Morales No Pasa de Moda’, estará en el mercado el 15 de septiembre y va a tener doce canciones. Después de tres años, vuelvo a lanzar este producto con una etiqueta moralista.

¿Y qué pasó con la política?

Sigue firme. Aplacé mi candidatura a la Alcaldía de Valledupar por compromisos internacionales que tengo con el grupo, pero sí voy a tomarme el tiempo adecuado para mi aspiración en cuatro años.

Usted es chef profesional, ¿sigue en la cocina?

Yo trabajé con muchos hoteles en Colombia. Para mí es satisfactorio meterme todos los días a la cocina. Cuando hago invitaciones especiales, yo mismo cocino. Mi especialidad es el filet mignon, la salsa es mi secreto. Hay que saber añejarla para que el producto tome el sabor de champiñón y el toque de vino.

¿Qué opina de la película «Vivo en el limbo», que lanzarán en agosto?

No dimos permiso para la historia. Todo lo que se haga en beneficio del folclor, para mí es un orgullo. Si utilizaron los temas musicales de mi hijo, alabado sea el señor, pero que quede dejar claro que no tiene nada que ver con la vida de Kaleth. Ambos canales de televisión nacionales han estado pendientes de hacer una novela sobre él, pero todavía no hay nada concreto, incluso nos llamaron de Fox interesados en el tema. Estamos a la espera y tenemos las puertas abiertas para hacer una buena producción, eso sí, con las condiciones que yo pongo para que se cuide la integridad de mi hijo y de la dinastía.

Pilar Cuartas
ElEspectador.com

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